Real Colegiata de San Hipólito

Dirección: Plaza San Ignacio de Loyola
La planta de la antigua colegiata es rectangular, y está formada por la iglesia, la sacristía y el claustro. La fachada principal de la iglesia, ubicada a los pies del templo, fue realizada en 1730 en ladrillo estucado, y forma un rectángulo coronado por un frontón triangular, y se encuentra adornada con pilastras, pareadas en los extremos y colgantes en el frontón y en el centro, y pequeñas placas recortadas.
La Iglesia es de una sola nave, con crucero y cabecera poligonal. La cabecera del templo es obra gótica de alrededor del año 1350, y está formada por un ábside octogonal, precedido de dos tramos, y cubierto con bóveda de crucería con nervios decorados con dientes de perro y espinazo burgalés.
El crucero gótico, que fue remodelado en el siglo XVIII, se halla cubierto con bóvedas de nervios. El cuerpo de la Iglesia se realizó en el siglo XVIII cuando se reanudaron las obras a fin de lograr la conclusión del templo, y está formado por una única nave con capillas laterales, de cuatro tramos, cubiertas por una bóveda de cañón con lunetos. Sobre las capillas aparecen dispuestas tribunas dirigidas hacia la nave central de la Iglesia. En el alzado de la nave del templo se emplearon pilastras coronadas por placas recortadas.
En el crucero, a la izquierda, se halla ubicado un retablo de la Inmaculada, de estilo barroco y adornado con columnas salomónicas.
En el tramo primero del presbiterio alojados en sendos arcosolios, se encuentran los sepulcros que contienen los restos mortales de Fernando IV de Castilla ubicado en el lado del Evangelio, y el que contiene los restos de su hijo Alfonso XI de Castilla, que se encuentra en el lado de la Epístola.
